Y la ciudad ahora es como un plano
De mis humillaciones y fracasos;
Desde esta puerta he visto los ocasos
Y ante este mármol he aguardado en vano.
Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
Me han deparado los comunes casos
De toda suerte humana, aquí mis pasos
Urden su incalculable laberinto.
Aquí la tarde cenicienta espera
El fruto que le debe la mañana;
Aquí mi sombra en la no menos vana
Sombra final se perderá, ligera.
No nos une el amor sino el espanto;
Será por eso que la quiero tanto.
Borges
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sexta-feira, 15 de junho de 2012
segunda-feira, 25 de abril de 2011
ENIGMA DE LA DESEOSA
Muchacha imperfecta busca hombre imperfecto
de 32, exige lectura
de Ovidio, ofrece: a) dos pechos de paloma,
b) toda su piel liviana
para los besos, c) mirada
verde para desafiar el infortunio
de las tormentas;
no va a las casas
ni tiene teléfono, acepta
imantación por pensamiento. No es Venus;
tiene la voracidad de Venus.
Gustavo Rojas (20/12/1917 – 25/04/2011)
de 32, exige lectura
de Ovidio, ofrece: a) dos pechos de paloma,
b) toda su piel liviana
para los besos, c) mirada
verde para desafiar el infortunio
de las tormentas;
no va a las casas
ni tiene teléfono, acepta
imantación por pensamiento. No es Venus;
tiene la voracidad de Venus.
Gustavo Rojas (20/12/1917 – 25/04/2011)
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quarta-feira, 9 de fevereiro de 2011
A mis soledades voy
A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.
No sé qué tiene el aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo,
no puedo venir más lejos.
Ni estoy bien ni mal conmigo;
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.
Entiendo lo que me basta,
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.
De cuantas cosas me cansan,
fácilmente me defiendo;
pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.
Él dirá que yo lo soy,
pero con falso argumento;
que humildad y necedad
no caben en un sujeto.
La diferencia conozco,
porque en él y en mí contemplo
su locura en su arrogancia,
mi humildad en mi desprecio.
O sabe naturaleza
más que supo en este tiempo,
o tantos que nacen sabios
es porque lo dicen ellos.
«Sólo sé que no sé nada»,
dijo un filósofo, haciendo
la cuenta con su humildad,
adonde lo más es menos.
No me precio de entendido,
de desdichado me precio;
que los que no son dichosos,
¿cómo pueden ser discretos?
No puede durar el mundo,
porque dicen, y lo creo,
que suena a vidrio quebrado
y que ha de romperse presto.
Señales son del juicio
ver que todos le perdemos,
unos por carta de más,
otros por carta de menos.
Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo;
tal la pusieron los hombres,
que desde entonces no ha vuelto.
En dos edades vivimos
los propios y los ajenos:
la de plata los estraños,
y la de cobre los nuestros.
¿A quién no dará cuidado,
si es español verdadero,
ver los hombres a lo antiguo
y el valor a lo moderno?
Todos andan bien vestidos,
y quéjanse de los precios,
de medio arriba romanos,
de medio abajo romeros.
Dijo Dios que comería
su pan el hombre primero
en el sudor de su cara
por quebrar su mandamiento;
y algunos, inobedientes
a la vergüenza y al miedo,
con las prendas de su honor
han trocado los efectos.
Virtud y filosofía
peregrinan como ciegos;
el uno se lleva al otro,
llorando van y pidiendo.
Dos polos tiene la tierra,
universal movimiento,
la mejor vida el favor,
la mejor sangre el dinero.
Oigo tañer las campanas,
y no me espanto, aunque puedo,
que en lugar de tantas cruces
haya tantos hombres muertos.
Mirando estoy los sepulcros,
cuyos mármoles eternos
están diciendo sin lengua
que no lo fueron sus dueños.
¡Oh, bien haya quien los hizo!
Porque solamente en ellos
de los poderosos grandes
se vengaron los pequeños.
Fea pintan a la envidia;
yo confieso que la tengo
de unos hombres que no saben
quién vive pared en medio.
Sin libros y sin papeles,
sin tratos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir,
piden prestado el tintero.
Sin ser pobres ni ser ricos,
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones ni pleitos;
ni murmuraron del grande,
ni ofendieron al pequeño;
nunca, como yo, firmaron
parabién, ni Pascuas dieron.
Con esta envidia que digo,
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy,
de mis soledades vengo.
Lope de Vega
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.
No sé qué tiene el aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo,
no puedo venir más lejos.
Ni estoy bien ni mal conmigo;
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.
Entiendo lo que me basta,
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.
De cuantas cosas me cansan,
fácilmente me defiendo;
pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.
Él dirá que yo lo soy,
pero con falso argumento;
que humildad y necedad
no caben en un sujeto.
La diferencia conozco,
porque en él y en mí contemplo
su locura en su arrogancia,
mi humildad en mi desprecio.
O sabe naturaleza
más que supo en este tiempo,
o tantos que nacen sabios
es porque lo dicen ellos.
«Sólo sé que no sé nada»,
dijo un filósofo, haciendo
la cuenta con su humildad,
adonde lo más es menos.
No me precio de entendido,
de desdichado me precio;
que los que no son dichosos,
¿cómo pueden ser discretos?
No puede durar el mundo,
porque dicen, y lo creo,
que suena a vidrio quebrado
y que ha de romperse presto.
Señales son del juicio
ver que todos le perdemos,
unos por carta de más,
otros por carta de menos.
Dijeron que antiguamente
se fue la verdad al cielo;
tal la pusieron los hombres,
que desde entonces no ha vuelto.
En dos edades vivimos
los propios y los ajenos:
la de plata los estraños,
y la de cobre los nuestros.
¿A quién no dará cuidado,
si es español verdadero,
ver los hombres a lo antiguo
y el valor a lo moderno?
Todos andan bien vestidos,
y quéjanse de los precios,
de medio arriba romanos,
de medio abajo romeros.
Dijo Dios que comería
su pan el hombre primero
en el sudor de su cara
por quebrar su mandamiento;
y algunos, inobedientes
a la vergüenza y al miedo,
con las prendas de su honor
han trocado los efectos.
Virtud y filosofía
peregrinan como ciegos;
el uno se lleva al otro,
llorando van y pidiendo.
Dos polos tiene la tierra,
universal movimiento,
la mejor vida el favor,
la mejor sangre el dinero.
Oigo tañer las campanas,
y no me espanto, aunque puedo,
que en lugar de tantas cruces
haya tantos hombres muertos.
Mirando estoy los sepulcros,
cuyos mármoles eternos
están diciendo sin lengua
que no lo fueron sus dueños.
¡Oh, bien haya quien los hizo!
Porque solamente en ellos
de los poderosos grandes
se vengaron los pequeños.
Fea pintan a la envidia;
yo confieso que la tengo
de unos hombres que no saben
quién vive pared en medio.
Sin libros y sin papeles,
sin tratos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir,
piden prestado el tintero.
Sin ser pobres ni ser ricos,
tienen chimenea y huerto;
no los despiertan cuidados,
ni pretensiones ni pleitos;
ni murmuraron del grande,
ni ofendieron al pequeño;
nunca, como yo, firmaron
parabién, ni Pascuas dieron.
Con esta envidia que digo,
y lo que paso en silencio,
a mis soledades voy,
de mis soledades vengo.
Lope de Vega
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sexta-feira, 19 de novembro de 2010
Vida
Mis nervios están locos, en las venas
la sangre hierve, líquido de fuego
salta a mis labios donde finge luego
la alegría de todas las verbenas.
Tengo deseos de reír; las penas
que de donar a voluntad no alego,
hoy conmigo no juegan y yo juego
con la tristeza azul de que están llenas.
El mundo late; toda su armonía
la siento tan vibrante que hago mía
cuando escancio en su trova de hechicera.
Es que abrí la ventana hace un momento
y en las alas finísimas del viento
me ha traído su sol la primavera.
Alfonsina Storni
la sangre hierve, líquido de fuego
salta a mis labios donde finge luego
la alegría de todas las verbenas.
Tengo deseos de reír; las penas
que de donar a voluntad no alego,
hoy conmigo no juegan y yo juego
con la tristeza azul de que están llenas.
El mundo late; toda su armonía
la siento tan vibrante que hago mía
cuando escancio en su trova de hechicera.
Es que abrí la ventana hace un momento
y en las alas finísimas del viento
me ha traído su sol la primavera.
Alfonsina Storni
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quinta-feira, 18 de novembro de 2010
El ruego
Señor, Señor, hace ya tiempo, un día
soñé un amor como jamás pudiera
soñarlo nadie, algún amor que fuera
la vida toda, toda la poesía.
Y pasaba el invierno y no venía,
y pasaba también la primavera,
y el verano de nuevo persistía,
y el otoño me hallaba con mi espera.
Señor, Señor; mi espalda está desnuda,
¡haz estallar allí, con mano ruda
el látigo que sangra a los perversos!
Que está la tarde ya sobre mi vida,
y esta pasión ardiente y desmedida
la he perdido, ¡Señor, haciendo versos!
Alfonsina Storni
soñé un amor como jamás pudiera
soñarlo nadie, algún amor que fuera
la vida toda, toda la poesía.
Y pasaba el invierno y no venía,
y pasaba también la primavera,
y el verano de nuevo persistía,
y el otoño me hallaba con mi espera.
Señor, Señor; mi espalda está desnuda,
¡haz estallar allí, con mano ruda
el látigo que sangra a los perversos!
Que está la tarde ya sobre mi vida,
y esta pasión ardiente y desmedida
la he perdido, ¡Señor, haciendo versos!
Alfonsina Storni
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domingo, 26 de setembro de 2010
En tu jardín secreto hay mercenarias
En tu jardín secreto hay mercenarias
dulzuras, ávidas proclamaciones,
crueldades con sutiles corazones,
hay ladrones, sirenas legendarias.
Hay bondades en tu aire, solitarias
multiplican arcanas perfecciones.
Se ahondan en angostos callejones,
tus árboles con ramas arbitrarias.
Alguna vez oí el chirrido frío
de un portón que al cerrarse me dejaba
prisionera, perdida, siempre esclava
de tu felicidad que junto a un río
bajaba entre las frondas a un abismo
de intermitente luz, con tu exorcismo.
Silvina Ocampo
dulzuras, ávidas proclamaciones,
crueldades con sutiles corazones,
hay ladrones, sirenas legendarias.
Hay bondades en tu aire, solitarias
multiplican arcanas perfecciones.
Se ahondan en angostos callejones,
tus árboles con ramas arbitrarias.
Alguna vez oí el chirrido frío
de un portón que al cerrarse me dejaba
prisionera, perdida, siempre esclava
de tu felicidad que junto a un río
bajaba entre las frondas a un abismo
de intermitente luz, con tu exorcismo.
Silvina Ocampo
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sábado, 1 de agosto de 2009
TU NOMBRE
Nace de mí, de mi sombra,
amanece por mi piel,
alba de luz somnolienta.
Paloma brava tu nombre,
tímida sobre mi hombro.
Octavio Paz
amanece por mi piel,
alba de luz somnolienta.
Paloma brava tu nombre,
tímida sobre mi hombro.
Octavio Paz
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sexta-feira, 17 de julho de 2009
EPITAFIO PARA UN POETA
Quiso cantar, cantar
para olvidar
su vida verdadera de mentiras
y recordar
su mentirosa vida de verdades.
Octavio Paz
para olvidar
su vida verdadera de mentiras
y recordar
su mentirosa vida de verdades.
Octavio Paz
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quinta-feira, 31 de julho de 2008
Palpar
Mis manos
abren las cortinas de tu ser
te visten con otra desnudez
descubren los cuerpos de tu cuerpo.
Mis manos
inventan otro cuerpo a tu cuerpo.
Octavio Paz
abren las cortinas de tu ser
te visten con otra desnudez
descubren los cuerpos de tu cuerpo.
Mis manos
inventan otro cuerpo a tu cuerpo.
Octavio Paz
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terça-feira, 15 de julho de 2008
A Poem for the End of the Century
A Poem for the End of the Century
Czeslaw Milosz
When everything was fine
And the notion of sin had vanished
And the earth was ready
In universal peace
To consume and rejoice
Without creeds and utopias,
I, for unknown reasons,
Surrounded by the books
Of prophets and theologians,
Of philosophers, poets,
Searched for an answer,
Scowling, grimacing,
Waking up at night, muttering at dawn.
What oppressed me so much
Was a bit shameful.
Talking of it aloud
Would show neither tact nor prudence.
It might even seem an outrage
Against the health of mankind.
Alas, my memory
Does not want to leave me
And in it, live beings
Each with its own pain,
Each with its own dying,
Its own trepidation.
Why then innocence
On paradisal beaches,
An impeccable sky
Over the church of hygiene?
Is it because that
Was long ago?
To a saintly man
--So goes an Arab tale--
God said somewhat maliciously:
"Had I revealed to people
How great a sinner you are,
They could not praise you."
"And I," answered the pious one,
"Had I unveiled to them
How merciful you are,
They would not care for you."
To whom should I turn
With that affair so dark
Of pain and also guilt
In the structure of the world,
If either here below
Or over there on high
No power can abolish
The cause and the effect?
Don't think, don't remember
The death on the cross,
Though everyday He dies,
The only one, all-loving,
Who without any need
Consented and allowed
To exist all that is,
Including nails of torture.
Totally enigmatic.
Impossibly intricate.
Better to stop speech here.
This language is not for people.
Blessed be jubilation.
Vintages and harvests.
Even if not everyone
Is granted serenity.
Berkeley
Traducción casera al castellano:
Un Poema para Fin de Siglo
Cuando todo estaba bien
Y la noción de pecado había desaparecido
Y la tierra estaba lista
En paz universal
Para consumir y regocijarse
Sin credos ni utopías,
Yo, por causas desconocidas,
Rodeado de los libros
De profetas y teólogos,
De filósofos, poetas,
Buscaba una respuesta,
Frunciendo el ceño, gesticulando,
Levantándome a la noche,
murmurando al amanecer.
Lo que me oprimía tanto
Era un tanto vergonzoso.
Hablar de eso en voz alta
no mostraría tacto ni prudencia.
Podría incluso parecer una terrible ofensa
a la salud de la humanidad.
¡Ay de mi!, mi memoria
no quiere dejarme
y en ella, seres vivientes
cada uno con su propio dolor,
cada uno con su propia muerte,
su propia agitación.
¿Por qué entonces la inocencia
en playas paradisíacas,
un cielo impecable
por sobre la iglesia de la higiene?
¿Es porque eso
fue hace mucho tiempo?
A un santo hombre
--según dice una historia de Arabia--
Dios dijo un tanto maliciosamente:
"Si revelara a la gente
cuán gran pecador eres tu,
ellos no te alabarían"
"Y yo," respondió el hombre pío,
"Si descubriera a ellos
cuán misericordioso eres tú,
ellos no se preocuparían por ti."
¿A quién voy a volverme
con ese asunto tan oscuro
de dolor y también de culpa
en la estructura del mundo,
si tanto aquí abajo
como allá en las alturas
ningún poder puede abolir
la causa ni el efecto?
No piensan, no recuerdan
la muerte en la cruz,
aunque cada día Él muere,
el único, todo amor,
quién sin ninguna necesidad de ello
consintió y permitió
que exista todo lo que es,
incluyendo las uñas de la tortura.
Completamente enigmático.
Insoportablemente intrincado.
Mejor detener el discurso aquí.
Este lenguaje no es para la gente.
Bendito sea el júbilo.
Vendimias y cosechas.
Aunque no a todos
se les permita esa tranquilidad.
Tradução de Juan Ignacio
Czeslaw Milosz
When everything was fine
And the notion of sin had vanished
And the earth was ready
In universal peace
To consume and rejoice
Without creeds and utopias,
I, for unknown reasons,
Surrounded by the books
Of prophets and theologians,
Of philosophers, poets,
Searched for an answer,
Scowling, grimacing,
Waking up at night, muttering at dawn.
What oppressed me so much
Was a bit shameful.
Talking of it aloud
Would show neither tact nor prudence.
It might even seem an outrage
Against the health of mankind.
Alas, my memory
Does not want to leave me
And in it, live beings
Each with its own pain,
Each with its own dying,
Its own trepidation.
Why then innocence
On paradisal beaches,
An impeccable sky
Over the church of hygiene?
Is it because that
Was long ago?
To a saintly man
--So goes an Arab tale--
God said somewhat maliciously:
"Had I revealed to people
How great a sinner you are,
They could not praise you."
"And I," answered the pious one,
"Had I unveiled to them
How merciful you are,
They would not care for you."
To whom should I turn
With that affair so dark
Of pain and also guilt
In the structure of the world,
If either here below
Or over there on high
No power can abolish
The cause and the effect?
Don't think, don't remember
The death on the cross,
Though everyday He dies,
The only one, all-loving,
Who without any need
Consented and allowed
To exist all that is,
Including nails of torture.
Totally enigmatic.
Impossibly intricate.
Better to stop speech here.
This language is not for people.
Blessed be jubilation.
Vintages and harvests.
Even if not everyone
Is granted serenity.
Berkeley
Traducción casera al castellano:
Un Poema para Fin de Siglo
Cuando todo estaba bien
Y la noción de pecado había desaparecido
Y la tierra estaba lista
En paz universal
Para consumir y regocijarse
Sin credos ni utopías,
Yo, por causas desconocidas,
Rodeado de los libros
De profetas y teólogos,
De filósofos, poetas,
Buscaba una respuesta,
Frunciendo el ceño, gesticulando,
Levantándome a la noche,
murmurando al amanecer.
Lo que me oprimía tanto
Era un tanto vergonzoso.
Hablar de eso en voz alta
no mostraría tacto ni prudencia.
Podría incluso parecer una terrible ofensa
a la salud de la humanidad.
¡Ay de mi!, mi memoria
no quiere dejarme
y en ella, seres vivientes
cada uno con su propio dolor,
cada uno con su propia muerte,
su propia agitación.
¿Por qué entonces la inocencia
en playas paradisíacas,
un cielo impecable
por sobre la iglesia de la higiene?
¿Es porque eso
fue hace mucho tiempo?
A un santo hombre
--según dice una historia de Arabia--
Dios dijo un tanto maliciosamente:
"Si revelara a la gente
cuán gran pecador eres tu,
ellos no te alabarían"
"Y yo," respondió el hombre pío,
"Si descubriera a ellos
cuán misericordioso eres tú,
ellos no se preocuparían por ti."
¿A quién voy a volverme
con ese asunto tan oscuro
de dolor y también de culpa
en la estructura del mundo,
si tanto aquí abajo
como allá en las alturas
ningún poder puede abolir
la causa ni el efecto?
No piensan, no recuerdan
la muerte en la cruz,
aunque cada día Él muere,
el único, todo amor,
quién sin ninguna necesidad de ello
consintió y permitió
que exista todo lo que es,
incluyendo las uñas de la tortura.
Completamente enigmático.
Insoportablemente intrincado.
Mejor detener el discurso aquí.
Este lenguaje no es para la gente.
Bendito sea el júbilo.
Vendimias y cosechas.
Aunque no a todos
se les permita esa tranquilidad.
Tradução de Juan Ignacio
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